política en el mundo
El pasado domingo se llevaron a cabo elecciones en dos países, aunque lejanos entre sí, afines por sus gobernantes y sus aspiraciones políticas, no sólo de sus respectivos países, sino en la geografía universal del llamado bloque rojo o socialista: la Rusia de Putín y Venezuela de Chávez.
El resultado fue diferente, pues mientras en Rusia donde hubo renovación del Parlamanto el partido de Vladimir Putin -Rusia Unida- tendrá la mayoría, en cambio en el país latinoamericano el pueblo venezonlano ha dicho NO a la reforma constitucional propuesta por Hugo Chávez que le daría la posibilidad de reelección sin límite de tiempo o por lo menos por un buen periodo.
Dichas noticias han sido centro de atención de noticieros, editoriales, análisis y diversos comentarios debido a su influencia y repercusión no sòlo en Rusia y Venezulea, ni siquiera sólamente en América y Europa, sino en gran parte del mundo, sobretodo porque dichos resultados tienen que ver con la relación de los Estados Unidos.
Como se sabe, Hugo Chávez quien asumió el poder en 1999 y fue reelegido en 2001 y 2007 se considera a sí mismo el sucesor de su amigo Fidel Castro, redentor y modelo de gobierno para los pueblos latinoamericanos y bandera contra el imperialismo norteamericano. Por su parte, Vladimir Putin quien comenzó a adquirir popularidad internacional a partir de que fuera nombrado por Boris Yeltin como Primer Ministro y a quien sucediera en la presidencia rusa, primero como interino y después en elecciones, ha manatenido con Estdos Unidos la guerra fría durante su gobierno.
Las reacciones y comentarios de la opnión pública internacional no se han hecho esperar. De Rusia se dice que las elecciones no fueron transparentes y que hubo presiones y atropellos contra la libertad de expresión; de Venezuela, en cambio, que detrás de la aparente aceptación de Chávez se oculta una nueva estrategia para reinvertir el resultado.
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